Muchas veces esperamos cosas que sabemos que no van a suceder, pero igualmente mantenemos viva la esperanza de que, pese a todo, eso que anhelamos realmente va a pasar. Desafortunadamente, son muy pocas las veces en las cuales esta situación termina en buen puerto. Y esto desemboca en sentimientos o emociones desencontradas que nuestra mente intenta ocultar de nuestra consciencia. A pesar de los esfuerzos de nuestro estresado cerebro, la decepción se hace notar en la superficie y en algunos casos, puede no ser pasajera. Ahora mi pregunta es esta: ¿Por qué siempre dejamos que la esperanza nos domine si sabemos que lo que nos espera no es más que un disgusto? Y creo que la respuesta está en la naturaleza innata de cada uno de nosotros. Porque el hombre es un ser frágil y necesita de la esperanza para poder vivir, la esperanza de poder sobrevivir a un accidente de auto, a un desastre natural o incluso a un corazón roto. Entonces, creo que el dicho "La esperanza es lo último que se pierde" es acertado, ya que es en esencia nuestra energía vital e iría en contra de nuestra naturaleza dejar de utilizarla. Por eso, la mejor opción es dejarla hacer lo suyo, que nos impulse a sentir, amar, tomar riegos y sobre todo a vivir. Y es que a veces son necesarias ciertas consecuencias no muy felices, porque al final, aunque duelan, ellas son las que moldean el carácter y nos hacen más fuertes. Podríamos decir que son decepciones necesarias, que no son eternas ni mucho menos poderosas. Solo hay que levantarse y seguir caminando, a la espera de algo grandioso al otro lado de la colina.
La esperanza está en todos nosotros y es más fuerte que cualquier otra cosa, sin ella perderíamos definitivamente nuestro camino y es una empresa sumamente difícil volver a él.
Esteban:
ResponderBorrarMe animo a decir que la esperanza tiene dos estados lógicos básicos: el de las esperanzas fundadas y el de las infundadas.
El gran secreto es entusiasmarse solo con las primeras y desechar la idea del cumplimiento de las otras. Desgraciadamente, hay muchas de ellas que suenan posibles y -sin embargo- nos resultan incumplibles.
Por tal razón, no hay motivos para no estar esperanzados; el único requisito es no obsesionarse con ellas.
Cambiando de tema y con respecto a tu blog, quizá te convenga emular a alguno de tu gusto (“donde fueres, haz lo que vieres”). Hay trucos válidos para acercar lectores, como ser: ilustrar tus entradas (esto es importante a la hora de decidir leer un texto), publicar el listado de las mejores entradas tuyas, sean como ranking y también como aleatorio, comentar en otros blogs es fundamental, hace notar tu presencia y tus afinidades.
Ya que recién inicias tu blog, podrás buscar páginas de tu interés entre los seguidores de otros blogs. Entre quienes tengo la dicha de intercambiar lecturas, hay excelentes escritores.
Por último, desgraciadamente no puedo inscribirme como seguidor, pues no está disponible esa posibilidad…
Mucha suerte en el emprendimiento.
Un gran abrazo.
¡Gracias Arturo! Concuerdo con vos totalmente. Y con respecto a mi blog, es verdad que tengo que hacer algunos cambios pero en algunos casos ¡no sé cómo! Igualmente, tendré que ponerme en campaña. Gracias por el apoyo y muy bueno tu blog. Saludos.
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